miércoles, 24 de junio de 2026

CARTAS DE VALENCIA Libro de Artista 2026

“Trabajo dedicado a Antoni Miró, generoso Artista alcoiano quien hace más de 25 años, cruzó nuestros caminos. Con el tiempo, su apoyo comprometido y solidario se ha convertido en una puerta abierta en su tierra para nuestro hacer santalucense, tanto individual como colectivo. Una puerta que, hasta hoy, sigue acogiéndonos con generosidad. ”
PREAMBULOS NECESARIOS DE UNA IDEA. A tientas y siguiendo latidos no siempre rítmicos, un día de octubre del 2017 me encontré frente al Mediterráneo, desde lo alto del Castillo de Santa Bárbara, en Alicante. Allí sentí que estaba sobre mis propios pies, en un lugar que asumí como predestinado, y que Serrat, mucho tiempo atrás, me había acercado con una canción: una melodía que, desde su primera escucha, me cautivó casi mágicamente con ese rincón del mundo. Desde entonces se abrió un camino de décadas, hecho de fragmentos y retazos, de aciertos y errores, donde las historias personales y las páginas de diarios y revistas me permitieron inesperadamente construir un collage de vida entre “Algeciras y Estambul” y que el tiempo y sus circunstancias encarnaron en la Comunidad Valenciana, con sus aromas y texturas, como una Arcadia perdida que me recibió con la nobleza de su gente y su abrazo. La puerta a lo inesperado se abrió en Alcoi, de la mano de Antoni Miró a finales de los años noventa. Desde entonces, un mundo claro y nítido se desplegó ante mí y no pude hacer otra cosa sensata que reconocerlo como parte de mi camino y desde allí… cada lugar, un paisaje ; cada parada, una historia; cada encuentro, una pieza necesaria en este collage siempre en construcción que, como mi vida, ya cerca de los ochenta años, nunca deja de sorprenderme.
En 2023, estando en Valencia —más precisamente en el apartamento de los apreciados Elena y Eduard— mientras vagabamos en recuerdos de tiempos compartidos en los pasados viajes, surgió una difusa idea de realizar un registro. Con el paso de los días, la idea se fue decantando y en el aeropuerto de Barajas, mientras esperaba abordar el vuelo de regreso al Sur, fue donde tomó forma más o menos definitiva. Desde un principio, el proyecto debía transitar principalmente por lo visual y sin duda el libro de Artista aparecía como un vehículo adecuado para ello. Así es como surge la idea de “cartas”, y rápidamente el nombre: CARTAS DE VALENCIA, “cartas inexistentes” de mis viajes por la Comunidad Valenciana y "supuestamente" dirigidas a familiares y amigos en Santa Lucía. La propuesta reflexiona, de algún modo, desde la atemporalidad de esos viajes, en un contexto histórico donde las cartas han cedido su lugar a formas de comunicación más inmediatas, relegando casi al olvido los rituales asociados a ellas. Sobrevolando la comunicación con Toni que desde el comienzo de nuestro vínculo a fines de la década del noventa del siglo pasado, fueron básicamente cartas manuscritas enviadas por correo público durante años.
A partir de noviembre de 2023 esas “cartas” se transformaron en una razón de hacer y de Ser hasta el 2025, cuando la idea quedó terminada y lista para compartirse.
“El trabajo, sea cual sea su forma de presentación, es siempre el mismo. Las obras salen de su almacén (o carpeta) para instalarse frente a los ojos de los receptores. Es como un libro que pierde sus formas para transformarse en arte visual, cercano y humano. Un arte que abandona su cuna para caminar entre la gente, ante la mirada viva de quien lo contempla. Las ‘páginas’ vuelan y anidan en tendales, con la libertad resuelta de los pájaros. También creo que reunir las partes en una sola mirada puede sugerir lo absoluto, pero también generar interferencias. Y es en esas tensiones donde nace una nueva realidad.” Josep Sou

martes, 5 de mayo de 2026

COLLAGE Muestra de Rodolfo Torres Sábado 26 de Septiembre 2026 Horario de 10 a 18 horas Cañaveral del Jardín Histórico Quinta Capurro. Santa Lucia.
Una forma de presentación. El collage, en lo personal, va más allá de lo artístico o de cualquier especulación sobre trascendencias: es, sencillamente una de las razones de vida, que en su juego de espejos… todavía me permite ver a ese niño de los años cincuenta, inclinado sobre el escritorio de la farmacia de su padre, recortando del diario las figuras de Tarzán y El Fantasma. Las mismas mediante el engrudo o la goma arábiga, las incorporaba a escenarios ajenos a sus aventuras originales, como si ya entonces intuyera que la realidad podía reescribirse con tijeras y paciencia. Con el paso del tiempo, aquellos primitivos collages fueron encontrando su cauce. La vida los fue hermanando en un camino con aires de rompecabezas: fragmentos dispersos, recortes del tiempo, aprendizajes que se adhieren unos a otros, permitiendo que la construcción continúe. Siempre desde ese gesto inicial, casi mágico, que solo el collage —y su silenciosa estrategia— hace posible vivir y disfrutar. Hoy, en 2026, después de tantas décadas en ese mismo ejercicio, uno comprende que, más allá de consideraciones históricas, conceptuales o estilísticas, el collage —y quizá también la vida— no deja de ser un juego: un recorrido lúdico y maravilloso hecho de recortes y de encuentros, de pérdidas y de pegamentos invisibles.

lunes, 6 de abril de 2026

CARTAS DE VALENCIA Dedicada a Antoni Miró, generoso Artista alcoiano quien hace más de 25 años, cruzó nuestros caminos. Con el tiempo, su apoyo comprometido y solidario se ha convertido en una puerta abierta en su tierra para nuestro hacer santalucense, tanto individual como colectivo. Una puerta que, hasta hoy, sigue acogiéndonos con generosidad. CARTAS DE VALENCIA es una muestra itinerante de collages que toma cuerpo a través de cartas “imaginarias” dirigidas a familiares y amigos en Santa Lucía mediante el formato de un libro de Artista desplegado donde se relatan visualmente viajes y vivencias por la Comunidad Valenciana. La culminación de la misma será la edición de un libro de tiraje limitado y numerado con características de libro de Artista. “El trabajo, sea cual sea su forma de presentación, es siempre el mismo. Las obras salen de su almacén (o carpeta) para instalarse frente a los ojos de los receptores. Es como un libro que pierde sus formas para transformarse en arte visual, cercano y humano. Un arte que abandona su cuna para caminar entre la gente, ante la mirada viva de quien lo contempla. Las ‘páginas’ vuelan y anidan en tendales, con la libertad resuelta de los pájaros. También creo que reunir las partes en una sola mirada puede sugerir lo absoluto, pero también generar interferencias. Y es en esas tensiones donde nace una nueva realidad.” Josep Sou

domingo, 5 de abril de 2026

TENDIENDO EN EL VIENTO. 2026

Durante más de veinticinco años en el collage encontré ese refugio donde el tiempo real y el auto aprendizaje del oficio, me dieron una forma de mirar y vivir. En cada corte y cada unión aprendí a leer las tensiones entre lo que se separa y lo que insiste en permanecer. Allí encontré un camino como en la vida misma, hecho de restos y fragmentos que nunca se repiten del mismo modo, pero hoy siento que ese territorio, sin dejar de ser mío, me invita a recorrerlo desde otros pliegues. No se trata de abandonar lo andado, sino de reconocer que el gesto que me sostuvo durante tanto tiempo ahora necesita abrir ventanas nuevas para continuar. Lo aprendido en el camino —la paciencia del recorte, la intuición del ensamblaje, la escucha de lo que surge del azar— se transforma en fundamento para un desplazamiento más amplio. Cierro esta etapa - en tiempo de fuga - como quien cierra un cuaderno: no para olvidarlo, sino para poder volver a él desde una distancia fértil. Lo que viene nace de la misma raíz, pero reclama otro ritmo, otro modo de estar con los materiales y en particular conmigo mismo que al fin y al cabo en este momento de mi vida, es lo que más me importa. Avanzo hacia ese umbral llevando a memoria de cada collage, sabiendo que todo comienzo verdadero dialoga con lo que ya fue. Abro entonces este nuevo tramo con gratitud y curiosidad, respetando el pulso que guió mi obra hasta aquí y confiando en que, al moverme, el sentido seguirá revelándose en cada fragmento que elija conservar, transformar o dejar ir.
Vamos con el polen en el viento Estamos vivos porque estamos en movimiento Nunca estamos quietos, somos trashumantes Somos padres, hijos, nietos y bisnietos de inmigrantes Es más mío lo que sueño que lo que toco. MOVIMIENTOS. Jorge Drexler

domingo, 29 de marzo de 2026

CARTAS DE VALENCIA. Muestra de Collage Itinerante por la Comunidad Valenciana , 10/ 25 Octubre 2026.

Preámbulos de una idea necesaria.
A tientas, siguiendo latidos no siempre rítmicos, un día me encontré frente al Mediterráneo, desde lo alto del Castillo de Santa Bárbara, en Alicante. Allí sentí que estaba sobre mis propios pies, en un lugar que asumí como predestinado, y que Serrat, mucho tiempo atrás, me había susurrado al oído con una canción: una melodía que, desde su primera escucha, me cautivó con ese rincón del mundo. Desde ese punto se abrió un camino de décadas, hecho de fragmentos y retazos, de aciertos y errores, donde las historias personales y las páginas de diarios y revistas me permitieron construir un collage de un territorio que imagino entre Algeciras y Estambul, encarnado aquí en la Comunidad Valenciana, con sus aromas y texturas, como una Arcadia perdida que me recibió con la nobleza de su gente y su abrazo. La puerta inesperada se abrió en Alcoi, de la mano de Antoni Miró, a finales de los años noventa. Desde entonces, un mundo claro y nítido se desplegó ante mí, y no pude hacer otra cosa sensata que reconocerlo como parte del mío. Toni, Sofía, Eduard, Elena, Carmen, Marta, Joan, Tino, Elisa, Pep, Leonardo, Rosario, Eugenia, Alfredo, Joaquín, Miguel, Santiago, Marcelo, Julia, Mauro, Joanna, Clara, Raül… Nombres que laten con fuerza en mis afectos, que trazan un mapa emocional en este camino que llamo vida. Alcoi, Valencia, Altea, Vilafamés, Cuenca, Millares, Otos, Albaida, El Puig, Pedralba, Alicante, Gandía, Jávea, Els Poblets, Carrícola, Xàtiva, l’Albufera, la Malvarrosa, El Saler… Cada lugar, un paisaje; cada parada, una historia; cada encuentro, una pieza más en este collage que, como mi vida, nunca deja de sorprenderme.
En 2023, estando en Valencia —más precisamente en el apartamento de Eduard y Elena—, mientras compartíamos recuerdos de todos estos años vividos juntos, surgió la idea de realizar un registro. Con el paso de los días, la idea fue decantando. Comencé a despojarla de “pajas y palos” en el aeropuerto de Barajas, mientras esperaba abordar el vuelo de regreso al sur. Desde un principio, el proyecto debía transitar principalmente por lo visual, y sin duda el libro de artista aparecía como un vehículo adecuado para ello. Así surge la idea de “cartas”, y rápidamente el nombre: CARTAS DE VALENCIA. Cartas inexistentes, nacidas de mis viajes por la Comunidad Valenciana y dirigidas a familiares y amigos en Santa Lucía. La propuesta reflexiona, de algún modo, sobre la atemporalidad de esos viajes, en un contexto histórico donde las cartas han cedido su lugar a formas de comunicación más inmediatas, relegando casi al olvido los rituales asociados a ellas. Esta resignificación propone revivir, aunque sea desde lo imaginario, ese ritual olvidado: escribir, ensobrar, direccionar, sellar y depositar la carta en el buzón del barrio, hasta que finalmente llegue a su destinatario. El acto de abrirla era, en sí mismo, un gesto íntimo, casi un abrazo. Ese objeto trascendía su función práctica para convertirse en un verdadero objeto de culto. A partir de noviembre de 2023, y durante varios meses, estas cartas se transformaron en una razón de hacer y de ser, hasta 2025, cuando la obra quedó terminada y lista para compartirse.

jueves, 12 de marzo de 2026

INTEMPERIE Art | Nuevo espacio personal 2026

A partir de 2026, mis muestras personales en la web se difundirán desde el sitio INTEMPERIE Art, alojado en Blogger. Creo en las etapas y en la necesidad de cerrarlas para poder continuar. Por eso, las redes que utilicé hasta ahora han cumplido, para mí, su período útil. Este nuevo espacio será el lugar desde donde compartiré mis actividades y reflexiones, a través de textos e imágenes. Elegí Blogger —una bitácora web que uso desde hace mucho tiempo— por ser una plataforma sencilla y estable, que permite funcionar como un archivo permanente, casi como una pequeña biblioteca a la que se vuelve cuando es necesario. Sé que tiene menos tránsito, pero en este momento de mi vida mi interés principal es generar cercanía y movimiento desde el hacer, sin especulaciones ni artificios, para seguir caminando con coherencia. Este mensaje es para invitarte, si es de tu interés, a visitar el sitio: https://artealaintemperie.blogspot.com Puede recorrerse tanto desde el celular como desde una computadora. Desde ya, gracias por tu tiempo y tu escucha. Abrazo fraterno.

domingo, 22 de febrero de 2026

ARTE TOTAL.

ARTE TOTAL. Procedimiento conceptual y filosófico. La práctica artística que aquí se propone parte de la concepción de la obra como una unidad expandida, en la que los distintos lenguajes no se subordinan entre sí ni funcionan como meros soportes, sino como elementos interdependientes de un mismo campo de sentido. Imagen, texto, diseño, disposición espacial y dispositivos de presentación se articulan como fragmentos de una totalidad abierta, donde el significado no se impone, sino que se construye en la experiencia. Esta concepción se inscribe en la tradición del Arte Total, concepción que nos llega desde el siglo XIX a través de Ricardo Wagner quien lo definió con la palabra "Gesamtkunstwerk ", entendida no como acumulación de disciplinas, sino como integración orgánica de formas expresivas diversas. En este marco, la obra no se reduce al objeto final, sino que incluye el proceso, el contexto y los elementos periféricos que habitualmente son considerados secundarios o funcionales. El procedimiento se apoya en la lógica del collage y del montaje: fragmentación, yuxtaposición y resignificación. Lejos de buscar una narrativa lineal o un mensaje cerrado, la obra se construye a partir de tensiones, asociaciones libres y cruces semánticos. El fragmento no aparece como carencia, sino como método; como forma de pensar la realidad contemporánea y su imposibilidad de ser reducida a un relato único. El texto cumple un rol estructural dentro de este procedimiento. No actúa como explicación ni como guía interpretativa, sino como un cuerpo autónomo que dialoga con las imágenes desde la ambigüedad y la fricción. Texto e imagen se encuentran en un espacio común sin ilustrarse mutuamente, habilitando múltiples lecturas y recorridos posibles. Los dispositivos de comunicación y presentación —carteles, formatos gráficos, tipografías, ordenamientos, modos de invitación— son considerados parte constitutiva de la obra. Su función no es informar ni decorar, sino producir sentido. De este modo, se diluye la frontera entre obra y contexto, entre centro y periferia. El espectador deja de ocupar una posición pasiva para convertirse en intérprete activo. La obra no se ofrece como un objeto a descifrar, sino como una experiencia a transitar. El sentido no está previamente determinado: emerge en el recorrido, en la relación entre los fragmentos y en la subjetividad de quien los enlaza. Este procedimiento asume la ambigüedad como valor, la ironía como distancia crítica y la apertura como condición esencial. No propone respuestas, sino espacios de reflexión; no busca conclusiones, sino resonancias. En ese sentido, la obra se concibe como un sistema vivo, inestable y necesariamente incompleto.
ABRE COMILLAS Serie de 4 Piezas 2024 #torresartcollage #analogcollage #handcutcollage #collagist #collageartwork #paperart #collageart #collageartist #collagework

sábado, 10 de enero de 2026

FUGA EN SEPTIEMBRE Muestra de collage – 2026

1 Fuga remite a la idea de huida y movimiento. En música, una fuga es una forma musical donde una melodía  se repite, se persigue y se transforma a través de distintas voces, creando una trama dinámica y polifónica. Esta noción se traslada al collage: recortes de color funcionan como voces visuales que se superponen, se responden y escapan de una estructura fija. Las piezas construyen así una especie de polifonía cromática, donde el ritmo, el cruce y el desplazamiento son los ejes del trabajo.
2 Durante más de veinticinco años en el collage encontré ese refugio donde el tiempo real y el auto aprendizaje del oficio, me dieron una forma de mirar y vivir. En cada corte y cada unión aprendí a leer las tensiones entre lo que se separa y lo que insiste en permanecer. Allí encontré un camino como en la vida misma, hecho de restos y fragmentos que nunca se repiten del mismo modo, pero hoy siento que ese territorio, sin dejar de ser mío, me invita a recorrerlo desde otros pliegues. No se trata de abandonar lo andado, sino de reconocer que el gesto que me sostuvo durante tanto tiempo ahora necesita abrir ventanas nuevas para continuar. Lo aprendido en el camino —la paciencia del recorte, la intuición del ensamblaje, la escucha de lo que surge del azar— se transforma en fundamento para un desplazamiento más amplio. Cierro esta etapa - en tiempo de fuga - como quien cierra un cuaderno: no para olvidarlo, sino para poder volver a él desde una distancia fértil. Lo que viene nace de la misma raíz, pero reclama otro ritmo, otro modo de estar con los materiales y en particular conmigo mismo que al fin y al cabo en este momento de mi vida, es lo que más me importa. Avanzo hacia ese umbral llevando a memoria de cada collage, sabiendo que todo comienzo verdadero dialoga con lo que ya fue. Abro entonces este nuevo tramo con gratitud y curiosidad, respetando el pulso que guió mi obra hasta aquí y confiando en que, al moverme, el sentido seguirá revelándose en cada fragmento que elija conservar, transformar o dejar ir.
Vamos con el polen en el viento.  Estamos vivos porque estamos en movimiento.  Nunca estamos quietos, somos trashumantes.  Somos padres, hijos, nietos y bisnietos de inmigrantes. Es más mío lo que sueño que lo que toco. MOVIMIENTOS. Jorge Drexler

sábado, 3 de enero de 2026

CARTAS DE VALENCIA es la muestra de un libro de artista que se construye sobre “cartas inexistentes” surgidas de mis viajes por la Comunidad y dirigidas a mis nietos en Santa Lucía. La propuesta reflexiona sobre la atemporalidad de esos viajes, realizados en un contexto histórico donde las cartas han cedido su lugar a formas de comunicación más inmediatas y llevando casi al olvido los rituales asociados a ellas. Esta resignificación plantea la posibilidad de revivir, aunque sea desde lo imaginario, ese ritual olvidado: escribir, ensobrar, direccionar, sellar y depositar la carta en el buzón del barrio, hasta que el destinatario la recibiera. El acto de abrirla era en sí mismo, un acto íntimo, casi un abrazo. Ese objeto trascendía su función práctica para convertirse en un verdadero objeto de culto.
Diseño de Cartel / Lucia Guichón

viernes, 2 de enero de 2026

CARTAS DE VALENCIA Muestra de un Libro de Artista en la Comunidad Valenciana. 2026 Dedicada a Antoni Miró, el artista alcoyano quien ya hace mas de 25 años nos reconoció entre la multitud y que con el paso del tiempo, su apoyo comprometido y solidario ha sido una puerta abierta en su tierra para nuestro hacer santalucense, tanto individual como colectivo. Una puerta que, hasta hoy, sigue acogiéndonos con generosidad.
Cada viaje a la Comunidad Valenciana confirma que sigue siendo ese impulso vital, ese motor ineludible que alborota mis entusiasmos y mi Hacer. Ella alimenta mis expectativas por ser el escenario donde confluyen extensas historias propias y ajenas. Un lugar donde se entrelazan sentimientos personales con cielos cargados de memorias, donde puedo airear certezas, dudar si es preciso y sobre todo continuar aprendiendo. Más allá de las tentaciones que ofrecen otros rincones de España y Europa, siento que transitarla y convivir con su gente y ser parte de su pulso, me sitúa en un lugar donde puedo caminar con firmeza en esta última etapa de mi vida. CARTAS DE VALENCIA es un libro de artista que se construye sobre “cartas inexistentes” surgidas de mis viajes por la Comunidad y dirigidas a mis nietos en Santa Lucía. La propuesta reflexiona sobre la atemporalidad de esos viajes, realizados en un contexto histórico donde las cartas han cedido su lugar a formas de comunicación más inmediatas y llevando casi al olvido los rituales asociados a ellas. Esta resignificación plantea la posibilidad de revivir, aunque sea desde lo imaginario, ese ritual olvidado: escribir, ensobrar, direccionar, sellar y depositar la carta en el buzón del barrio, hasta que el destinatario la recibiera. El acto de abrirla era en sí mismo, un acto íntimo, casi un abrazo. Ese objeto trascendía su función práctica para convertirse en un verdadero objeto de culto.
Como señala Josep Sou: "El trabajo, independientemente de su presentación, es el mismo. Las obras ‘salen’ de su almacén (carpeta) y se instalan para ser contempladas. Es el libro que pierde su forma tradicional para transformarse en arte visual, próximo y cercano. Arte que abandona su cuna para echar a andar entre, y ante, los ojos de la gente. Las ‘páginas’ vuelan y anidan en tendales con la libertad resuelta de los pájaros. También creo que reunir en una sola mirada las partes componentes puede dar una idea de totalidad, pero también puede generar interferencias entre ellas… dando vida a una nueva realidad." La muestra aleatoriamente propone un encuentro entre el collage y la "literatura de cordel", visibilizando dos facetas coherentes de CARTAS DE VALENCIA: como muestra y como libro de artista. Con el paso del tiempo, lo aprendido y lo sobrevivido en mi Hacer tiende a converger y simplificarse en acciones que complementan y conjugan significados. Este proceso me permite, como creador, “ser lo que hago” con respeto hacia mí mismo y hacia quienes se acercan a mi propuesta. CARTAS DE VALENCIA traza un puente entre el Norte y el Sur, entre tiempos y espacios. En esos imaginarios sobres, cargados de añicos del pasado y recortes del presente, se da forma a una obra que continúa plasmando mi razón de vida: el collage y sus múltiples devenires.

miércoles, 31 de diciembre de 2025

JUEGOS de CAJA. Muestra de Collage en cajas de cartón. 2026. Serie CAJAS DE ESPINAS (2022)

Cajas de Espinas es una serie donde la cercanía del dolor y la autodefensa brinda la necesidad de relatar recortando y pegando sentimientos.

NO ESTAMOS SOLOS... fuimos la razón de vida de nuestros ausentes.

Recordando a Washington, cuya palabra fue siempre un faro desde mi niñez: esa luz persistente que alumbra mi camino y ese viento que agita mis expectativas, aún hoy. Una tarde de 2014, unos amigos me avisaron que Washington estaba internado en el sanatorio local. Apenas regresé del trabajo, sin pensarlo, fui a verlo. Lo encontré acompañado por un amigo y su hermana. Estaba de pie, apenas recostado en la cama, con una bata blanca y una sonda en la mano. Frágil, pero aún dueño de su temple. Pidió que nos dejaran a solas. Cuando salieron, me miró con una intensidad que aún recuerdo y dijo: —Anda a tu casa y trae todo lo último que hayas hecho. Quiero verlo. Lo miré desconcertado. —¿Estás loco? ¡No es momento para eso! Pero insistió. Con voz suave, agregó que también llevara hilo y palillos. Quería hacer un tendal en la sala. Me dejó sin palabras. —¿Y si entra la enfermera? —pregunté, un poco en broma. —No pasa nada, todo está bien —me dijo con esa calma suya, tan propia. Salí de la habitación. Fui a casa, recogí mis trabajos, el hilo, los palillos, y regresé al sanatorio, que estaba a sólo a unas cuadras. Cuando entré con un rollo de cartulinas y una bolsa de nylon, me miraron con sorpresa. Armé el tendal entre la bisagra de la puerta de entrada a la sala y una ventana. Con cuidado, colgué cada trabajo. Washington comenzó a recorrerlos uno por uno, con esfuerzo visible, pero con una atención casi sagrada. Se detenía ante cada obra, volvía sobre otra, observaba en silencio, como si leyera algo que sólo él podía ver. Yo lo miraba parado al lado de la cama, en silencio también, con el corazón apretado. Sabía que estaba siendo testigo de algo que después supe que era irrepetible. Cuando terminó, se volvió hacia mí. Se acercó con lentitud, apoyó su mano libre en mi hombro y me dijo: —Rodolfo querido no sé bien adónde vas, pero estoy seguro de que vas. Es tuyo y de nadie más. Lo tengo claro, pero por favor, viaja sobre todo a Europa. Allí aprenderás y descubrirás lo que necesitas para encontrar lo que buscas, para Ser lo que haces. En esa sala flotaba algo inexplicable. Era como si el tiempo se hubiera suspendido para permitirnos ese momento. No lo comprendí del todo entonces, pero con los años, lo fui sabiendo. Desarmé el tendal en silencio. Enrollé los trabajos mientras él, fatigado, llamaba a la enfermera para acostarse. —Bueno… mañana paso a verte —le dije al despedirme. Él sonrió con esa expresión suya, difícil de saber si era serena o triste. —Querido... ya no nos veremos más. Me abrazó con su brazo libre. Y antes de dejarme ir, susurró con la misma sonrisa: —Europa te espera. Salí. En el pasillo, la enfermera llegaba y los acompañantes seguían esperando. El camino de regreso a casa fue largo. Extrañamente largo. No sé si en el fondo quería llegar. Unos días después, falleció. Una noche de octubre del 2017, cuando inauguraba mi primera muestra en Europa —en el Centre Ovidi Montllor de Alcoi en la Comunidad Valenciana— mientras un guitarrista japonés interpretaba una obra de Agustín Barrios... mi mirada deambulaba entre el público presente y entonces lo vi mirándome con su sonrisa calma de siempre y alli sentí que no estaba solo.

martes, 30 de diciembre de 2025

JUEGOS de CAJA. Muestra de Collage en cajas de cartón. 2026. Serie RETABLOS (2022)

Los RETABLOS formaban parte de ciertas tradiciones de los pueblos donde habían iglesias católicas. En ellos se llevaba una estatuilla de pequeño porte, representando a alguno de los íconos religiosos más significativos del lugar. Estas imágenes salían de las iglesias en pequeñas procesiones y permanecían, por varios días, en las casas de los feligreses. Al atardecer, en cada una de esas jornadas, los vecinos se reunían para rezar el rosario, compartiendo el tiempo, la fe y el silencio. Santa Lucía no fue ajena a estas prácticas durante la década del sesenta del siglo pasado. Aún hoy, esas escenas persisten en mi memoria. Todos, de una u otra manera, tenemos nuestros propios retablos: con los más diversos íconos personales que llevamos con nosotros, conscientes o no, hacia algún lugar. A veces en procesión, otras en soledad.